Cuando Kasparavicius escribió Cosas que pasan cada día (Thule, 2005) no sospechaba la rebelión y protesta organizada por ignoradas en aquel libro: la pelota de baloncesto, el globo azul, la lámpara, la silla de la cocina.
Kasparavicius atendió las quejas, y así nació Cosas que a veces pasan, donde una linterna emite luz negra, unos cerdos maleducados se comportan como personas, una navaja multiusos se hace un lío, una nube queda atrapada en el campanario o una casa desordenada de verdad. En fin, esas cosas que a veces pasan. Ah, también hay un cuento sobre la pelota de baloncesto, el globo azul, la lámpara y la silla de la cocina.



