Yo soy muy diferente
de mi cuerpo
él es largo y flaco
yo de cualquier manera...
Así comieza este poema de Jorge Luján, lleno de sensibilidad y belleza, donde se enseña al lector a mirar y a sentir más allá de la simple apariencia.
Elcultural.es dice:
En Mi cuerpo y yo hay un ejercicio de depuración en aras de transmitir más con menos. Es cierto que la imagen ilustra el poema pero, más que fijar, lo que hace es ampliar sus posibilidades semánticas: imprime en colores las emociones, plasma en un juego tipográfico el ritmo y, en definitiva, lleva al territorio infantil la inquietud del viejo Horacio: Ut pictura poesis.



