El cuento de siempre con ilustraciones como nunca las habías imaginado.
El clásico de los Hermanos Grimm, es relatado de la manera tradicional, pero en esta edición resalta un diseño y una ilustración fuera de lo normal.
Kvéta Pocovská convierte cada página en una obra de arte modernista donde las distintas técnicas pictóricas se entrelazan para lograr descontextualizar el texto y trasladarnos a nuevos escenarios donde lo abstracto y las referencias al cuento clásico se cruzan una y otra vez. Cada página consigue atraparte y es imposible apartar la vista de la infinidad de referencias y detalles artísticos que contiene la obra. El trabajo de Kveta se caracteriza por el uso de diferentes formas geométricas y vivos colores, donde habitualmente predomina el rojo
Sin duda, una forma excelente de iniciar a los pequeños, a través de un texto clásico, en las vanguardias artísticos europeas. La influencia de Kandinsky, Paul Klee o Joan Miró es latente es esta obra, que eleva el concepto de ilustración a arte mayor.
Kvèta Pacovská recibió en 1992 la Medalla Hans Christian Andersen de Ilustración



